Resistencia en el flanco débil

enero 06, 2011

Visto para sentencia




Una cosa que no deja de sorprenderme es que hay quien se deja caer por aquí buscando qué se yo qué, recetas y autopsias y radiografías de lo por leer o lo leído, como si aquí un servidor se supiese o se pensase Crítico sí, con la mayúscula de la tocacojonación, sin reparar siquiera en que este lugar, sin ir más lejos, se intitula "Vida puta y sin talento", lo que no es casual, se llama así por algo. No sé. Pensé que semejante combinación de palabros sería suficientemente esclarecedora, iluminaría con el tibio fulgor de la bombilla cagada de un gallinero el bajísimo calado de mis propósitos y mis potencialidades. Pero veo que no.

Yo hace años que renucié a escribir como si me explicara y ni siquiera cuando lo intenté se me dió muy bien y por supuesto no me divertí una mierda. Escribir con los arquitrabes y las estructuras del para que te entiendan sólo tiene un algo de aliciente si es que cobras por hacerlo. Yo aquí a lo que vengo es a soltar mi enfermedad. La bibliofrenia que me parió. Conque no hay norma ni hay plantilla ni hay librillo de maestrillo que valga tres carajos. No hago putas críticas. No hago putas recensiones. Ni siquiera hago putos comentarios librescos. Esto es el pus de mi chola loca en contacto con el escalpelo de la hoja impresa, negro sobre blanco. No hay más ni pretendo menos. Quien guste que se acoja y quien no que se recoja.



3 comentarios:

  1. Pues hoy, amigo mío, se te ha entendido perfectamente. Está Vd. en plena forma, caballero.
    Un abrazo

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  2. ¡HOYGA! Vaya humor para empezar el año, ¿no? De forma puta pero talentosa.

    Saludos (putos)

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