Resistencia en el flanco débil

septiembre 05, 2010

Viva la Vida Puta



A medida que el domingo languidece se me va asentando el fin de semana, desde el viernes cabrón hasta este ahora de pincho moruno, sudoroso, todo mácula, como una película en versión original y al reproductor le da por no abrirme los subtítulos. Emasculado de denotaciones y por supuesto de connotaciones, me muevo, me arrastro más que nada por contexto: todo me suena a cirílico y a arañas negras taconándome pelandronas la base del cerebelo. Que venga Tarkovsky y me lo traduzca a magia o me bajo.

Por otro lado, ya venía cargándome la puta manía del reciente Woody Allen de retratarme el discreto encanto de la pija intelligentsia en formato telefilme. No ha sabido apercibirse de que a estas alturas de circo ya no hay una jodida clase media que le ría los chistes —si es que alguna vez la hubo— y que ahora más que nunca hay unos muy pocos muy arriba, con mucha pasta y un expediente y currículo muy de escuela de pago y el resto somos turba. Como digo, no ha querido apercibirse o bien no le ha dado la gana. Al fin y al cabo estamos hablando de un genio del siglo XX y todo lo último que lleva hasta aquí desde Desmontando a Harry son sus minutos de la basura. Que le quiten lo bailado.

De todos modos me ha gustado la de este año, si quitamos a Banderas, claro, sobre todo si quitamos a Banderas, eso sí, que le den una pastilla a ese hombre, un diazepan, algo... Porque la pija intelligentsia también puede ser gañana, gilipuertas, y eso es un punto que le concedo a Allen a pesar de que me la haya vuelto a colar con la textura telefilm y con la Naomi Watts más destrempante que me he tirado a la cara. Misógino vengativo cuatrojos...

Ah, y también importante: hay un escritor que nunca escribe, no al menos en pantalla, sólo juega a las cartas y lee los libros de otro, y vive del cuento de la escritura mientras la esposa y la suegra le pagan las facturas, mientras se la pela espiando a la vecina exótica y buenorra por la ventana, y roba los libros de otro que previamente había leído porque los suyos son una mierda, o dicen los editores de mierda que sus libros lo son, mierda, aunque a saber quién apesta más en todo este asunto. Qué bueno. Qué risa. Qué copón. Me descojonaría de no ser porque se me atraviesa el despertador.

Y mañana es lunes de nuevo y toca currar.

Y me cago en la puta.


4 comentarios:

  1. Antes de nada, hola después de mi rentré, (aún, después de 2 semanas trabajando, no me acuerdo ni de cómo me llamo).

    Tengo muchas ganas de ir a verla y tomo nota de tu crítica.

    Cuando tengo un rato te paso un mail.

    Un beso,

    Anna.

    ResponderEliminar
  2. Caramba, carambolas. Creía que Allen estaba muerto.

    ResponderEliminar
  3. Anna,

    Yo ya ni siquiera recuerdo haber tenido vacaciones este año, es como si hubieran ocurrido en la vida de otro. Un asco, ya te digo.

    Nos vemos y hablamos.


    Sr. Dibiase,

    Quizá no está RIP del todo pero desde luego, cinematográficamente hablando, Allen es saurio en extinción. Pero qué saurio, mendiós!

    Salud!

    ResponderEliminar
  4. Pero todavía sigue Woody Allen con lo mismo de siempre.
    Y mira que está el hombre mayor ya...
    Hoy es Viernesssss, jeje

    ResponderEliminar