Resistencia en el flanco débil

marzo 03, 2009

Demonología del bajo vientre







Si te digo que esta noche podrías verme
morir eternamente
no me creerás...

Si te digo que esta noche
preparo el fin de mis segundos
mientras conspiro contra el mundo
que mato la alegría con todos y cada uno
de mis pensamientos
envenenados de insomnio
y visiones de destrucción...

Si te digo que estoy desapareciendo
que tengo que negarme
para seguir siendo
obstáculo
muralla
y fauce contra la luz
ese ciego beso blanco de radiación...

Si te digo que es esto seguir vivo
artefacto de rencores implosivos
emboscada de pasiones aceradas
penetrar con cada gesto
la navaja en la mirada
vencer, verter, beber la sangre de los dioses
a costa de mi tiempo...

Si te digo que hoy, aquí, esta noche
de asco nihilista
pienso ensayar en todo instante el atentado
contra las velocidades terminales
asesinas, a su vez, de cualquier júbilo
leucemias, a su vez, de ti y de mí
nuestro amplísimo espectro de posibles
ya abortados...

Si te digo que busco en cada curva
el accidente
hematíes empotrados en la arteria
arterias destrozadas contra el hueso
huesos como áspides saltando de mi carne
recién muerta para escupirle a lo creado
esta osadía mía venenosa
locura de titanes transitorios...

Si te digo que no me arrepiento
de odiar con esta fuerza enferma
sentir con este cancerígeno rencor
hijo bastardo del aliento
herético esperma ilegítimo
regando de ira la Virgen Vagina
tan probablemente
no me creerás...

Lo peor es siempre la tibieza.

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