Resistencia en el flanco débil

agosto 26, 2009

Mi nombre es Dillinger, John Dillinger... Aburridor de ovejas



Hoy, en MaisntreaM: Enemigos Públicos








Hacía años que Michael Mann no vivía de otra cosa que de rentas, así que, crisis global mediante, esto es algo que se veía venir: terminó por dilapidar todo su saldo, incluido el telefónico. De modo que el menda decidió gastar sus últimos ahorrillos en un juguete nuevo: "Mirad la cámara nueva que me he comprado, chicos", dijo, "una cámara DI-GI-TAL", dijo, "con ella voy a rodar mi próxima OPUS MAGNUM", dijo, "irá sobre Dillinger, John Dillinger, ya sabéis, el atracador de bancos", dijo, "el E-NE-MI-GO PÚ-BLI-CO NÚ-ME-RO U-NO", dijo, a lo que luego añadió: "ya veréis, ya". Y para allá que se fue Michael Mann, con su cámara digital nueva, más contento que un cabezahueca con el coche recién tuneado, a la productora, a pedir una montonera de pasta para rodar "Enemigos Públicos", sin caer en la obviedad, pobre, de que no por llamarte John Dillinger, ni pasarte la vida atracando bancos, ni llegar a ser el enemigo público número 1, tienes por qué tener una vida mucho más excitante que la de un sexador de pollos, por un poner. Pero pasó que en el camino le entró hambre, pero como apenas le quedaba un ochavo se metió en un Burguer King: "Me pones un menú de guóper", dijo, "todo XXL", dijo, "todo KING... ULTRA-KING", dijo, "Soy Michael Mann y voy a rodar mi última OPUS MAGNUM con mi cámara nueva", dijo, a lo que luego añadió, "una cámara DI-GI-TAL". Son seis, con ochenta dólares, señor Mann, ésta fue la voz del dependiente mexicano que le atendía. Michael Mann se registró los bolsillos de arriba abajo, pero entre el cambio de la cámara y la calderilla de días sólo alcanzó a sumar tres napos con sesenta y nueve centavos: "Sólo tengo tres dólares", dijo, "con SE-SEN-TA Y NUE-VE CEN-TA-VOS", dijo, poniendo cara triste, como de cordero degollado... Pues por ese importe sólo le podemos servir una ensalada de tiros (UltraShooted Salad), señor Mann, ésta volvió a ser la voz del dependiente mexicano que le atendía. "¡Pero es que yo soy Michael Mann!", dijo, y se golpeó el pecho, como gorileando un reconocimiento que hacía años que se había evaporado. "Hay gente esperando, señor Mann...", dijo el dependiente, hasta los mexicanos cojones de gringos engreídos... "Bueno... pues me quedo con la ensalada de tiros", respondió cabizbajo. Cuál de nuestras salsas especiales prefire, señor Mann, la "MegaShotgun", la "HiperMachinegun", la "Thompson UltraLonguer", o bien la "Winchester 73"... "UltraLonguer", decidió... Al cabo de medio minuto Michael Mann ya estaba sentado en la mesa con su ensalada de tiros y su cámara nueva, pero con una cara de pocos amigos que para qué les cuento. Inspeccionó su ensalada, sólo alcanzando a vislumbrar ligeras trazas de un Jonny Depp trasnochado, otras tantas trazas aún más etéreas de un Christian "cartón-face" Bale en las últimas, así como unas muy finísimas tiras de una Marion Cotillard totalmente fuera de lugar, ninguna de ellas, además, de teta o culamen. El resto: plomo, casquillos, y sangre de pega... Michael Mann probó su ensalada: "Sabe rancia", pensó, pero decir, lo que se dice "decir", calló como una puta barata y no dijo más nada.



Y ya está, así acabó, entre bostezo y bostezo, "Enemigos Públicos", una ensalada de tiros aburrida, torpe, sosa y sin aliñar, a la que hasta se le ven las tramoyas.

NOTA: El autor no se hace responsable de la divergencia entre las tarifas reflejadas en el texto y las tarifas reales de Burguer King. Se trata de PVP's meramente aproximantivos. Asimismo, la ensalada descrita, igual que todas sus salsas, son pura invención, cualquier coincidencia con la realidad no puede responder sino a dedos morcillones de Dios en su teclado de universos paralelos.

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