Resistencia en el flanco débil

octubre 16, 2008

Empapados en crack

La vida es este lugar devastado que rinde pleitesía a lo feo y lo gañán, ni siquiera se le puede llamar "imperfección", y un regalo del estilo de "carente de armonía" desde luego sería algo así como el techo alto del subterfugio. De ahí la literatura, y el cine, también la pintura, y, bueno, en general todo tipo de manufactura artística que se imparta como materia en las facultades de humanidades, esas chimeneas de marasmo contumaz. Hay que devolverle al mundo algo de credibilidad, de esperanza barata, aunque sea con trampas, aunque sea con copias más reales que la propia realidad, que no por ello "replicantes". Somos patéticos del primero al último y la espera podría llegar a ser muy larga. Invertir en tiempo es siempre una apuesta suicida; peligrosa a corto plazo y fulminante a largo. Eso sin contar el TAE, el euribor, y la madre que nos parió a todos. La mejor forma de llegar a final de mes con el saldo de sueño en positivo es abrazar de una vez la certeza: que más allá de los 29 todo esqueleto es un cadáver en aceleración progresiva, y que con un depósito de combustible tan en las últimas no se puede llegar demasiado lejos.


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